Carles saltando en las dunas del desierto del Sáhara, en Marruecos
La firma de la casa

Soy Carles, y esto es Comboi

Comboi no salió de un plan de negocio, sino de una mochila. De años de carretera, autostop y viajes que sí valían la pena. Esta es la historia que hay detrás del pulpo rojo.

Dónde empezó todo

Viajar me viene de serie

De pequeño, por mis padres, ya me picó el gusanillo. En cuanto tuve un poco de libertad y autonomía, lo primero que hice fue recorrerme España entera. Luego Europa. Y cuanto más veía, más claro tenía que aquello no era un hobby: era mi manera de estar en el mundo.

Carles bajo una cascada en la isla de Ometepe, Nicaragua
Nicaragua · enero 2022

Lo dejé todo por el sueño mochilero

Tras la pandemia, cansado de vivir para cuatro días de vacaciones al año y alguna escapada de fin de semana, tomé la decisión: dejarlo todo y cumplir mi gran sueño. Ser mochilero con todas las letras. La aventura arrancó en Centroamérica, entre volcanes, lagos y cascadas como esta de Ometepe.

Carles saltando en el desierto de Wadi Rum, Jordania
Wadi Rum, Jordania · 2022 · @viajaraleste

Más de un año por medio mundo

De Centroamérica hasta Asia, tirando de mochila, hostels y de la gente que se cruzaba en el camino. Aquella etapa la documenté en Instagram como @viajaraleste: desiertos, templos, fronteras y mil historias que hoy son parte del ADN de Comboi.

Carles haciendo autostop en una carretera con un cartel que indica SPAIN
De la India a Valencia · otoño 2022

Volví a casa a dedo, con 10 € al día

Cuando se me acabó el dinero, no se me ocurrió otra cosa que volver a casa haciendo autostop desde la India hasta Valencia, con un presupuesto de 10 € al día. Semanas de carreteras, camiones y desconocidos que se convirtieron en una de las grandes experiencias vitales de mi vida. Aquí, en algún punto de Turquía, con el cartel de siempre: SPAIN.

Carles saltando frente al castillo de Disneyland París
Disneyland París · 2022

De mochilero a guía turístico

Venía del mundo del marketing y la publicidad, pero aquí di mi primer paso como guía. A partir de ahí me pasé cuatro años trabajando como guía por Europa. Aprendí muchísimo del oficio… y también que quería hacer viajes distintos a los que me tocaba llevar.

El palo de guía de Carles con su peluche de pulpo rojo, la seña de Comboi
La bandera del Comboi

Nace Comboi (y el pulpo rojo)

Harto de trabajar para otros llevando viajes que no me gustaban, me lancé a montar mi propia marca: Comboi Travel. Viajes con mi manera de entender la carretera. Y con mi seña de identidad: un peluche de pulpo rojo, cargado de significados y que ha visto mucho mundo. En mis grupos, la norma es sencilla: todos siguen al pulpo rojo.

«Cada viaje de Comboi lleva dentro todos los kilómetros que hice con la mochila a la espalda. La carretera me enseñó a viajar así, y es justo lo que te propongo.»

¿Quieres conocerme mejor?

Sigo poco las redes, pero mantengo activa @al.tunt.tunt, donde ahora mismo estoy montando con un amigo una especie de Pekín Express: viajar por 0 € dependiendo de la gente. Si te va ese rollo, por ahí me sigues la pista.

Ahora te toca a ti subirte al Comboi

Si has llegado hasta aquí, algo te dice que este tipo de viaje es el tuyo. Échale un ojo a las rutas.